Otelo
Otelo [3] Puede entenderse como la cifra y compendio de la hipocresÃa de Yago, tal como acaba de exponérsela a Rodrigo, sin olvidar que la frase es la negación de «Soy el que soy» con que Dios se reveló a Moisés (Éxodo, 3, 14). <<
[4] La expresión procede de Rabelais, Gargantúa y Pantagruel, 1, iii («La beste à deux dos»). <<
[5] Explicado generalmente como el nombre de la casa u hosterÃa donde se alojan Otelo y Desdémona. <<
[6] Juramento muy apropiado en boca de Yago: Jano era el dios de las dos caras. <<
[7] Brabancio presenta su queja en un mal momento: su acusado es el hombre que más necesita Venecia para combatir al turco. Asà pues, el comentario de los senadores puede entenderse como expresión de contratiempo, y no solo de simpatÃa. <<
[8] Según la concepción de Shakespeare, Otelo es bastante mayor que Desdémona. <<
[9] Estos seres extraordinarios ya fueron mencionados por Plinio en su Historia natural y volvieron a serlo en libros de viajes medievales y renacentistas. En una edición isabelina de los Viajes de Sir John Mandeville (siglo XIV), que también habla de estos seres, se incluye un grabado de un hombre «con la cara por debajo de los hombros». <<