Otelo
Otelo Simplemente ardor de la sangre y concesión de la voluntad. Vamos, sé hombre. ¿Ahogarte? Ahoga gatos y cachorros ciegos. Te he asegurado mi amistad y me declaro ligado a tus méritos con cuerdas de perenne firmeza. Nunca como ahora podrÃa serte útil. Tú mete dinero en tu bolsa, vente a la guerra, cámbiate esa cara con una barba postiza. Repito: mete dinero en tu bolsa. Verás cómo Desdémona no sigue queriendo al moro mucho tiempo —mete dinero en tu bolsa—, ni él a ella. Tuvo un principio violento y tendrá pareja conclusión —mete dinero en tu bolsa. Estos moros son muy veleidosos —mete dinero en tu bolsa. La comida que ahora le sabe más jugosa que la fruta pronto le sabrá más amarga que el acÃbar. Ella querrá otro más joven: cuando se haya saciado con su cuerpo, se dará cuenta de su error. [[Querrá cambiar, seguro.]] Conque mete dinero en tu bolsa. Y si a la fuerza quieres condenarte, no te ahogues: busca una manera más suave. Junta todo el dinero que puedas. Si mi ingenio y toda la caterva del diablo no pueden más que la santidad de un frágil juramento entre un bárbaro errabundo y una veneciana archiexquisita, tú la gozarás; conque junta dinero. Y nada de ahogarte; está fuera de lugar. Antes ahorcado por lograr tu gusto que ahogado sin gozarla.
RODRIGO
¿Apoyarás mis deseos si confÃo en el resultado?
YAGO