Poesias
Poesias »Será razón de escándalos y guerras
y, entre hijo y padre, causa de disputas;
esclavo y súbdito de las reyertas
así como del fuego lo es la turba.
Si muerte hurtó a mi amor en su sazón,
que nadie más disfute del amor.»
Entonces, a su lado, el joven muerto
se evaporó frente a sus propios ojos
y de la sangre que encharcaba el suelo
brotó una flor granate y blanca, como
la palidez de su mejilla exangüe
surcada por las gotas de su sangre.
Se inclina Venus para oler el brote
bañado en el aliento de su Adonis;
que viva entre sus senos corresponde
pues muerte se llevó al muchacho dócil.
Y cuando corta el tallo emana savia
en gotas que compara con las lágrimas.
«Te dio tu padre, pobre flor, su estilo:
retoño de un señor aún más balsámico,
también tú lloras al menor motivo
y creces al arbitrio de tu agrado
igual que él, mas si has de marchitarte,
lo mismo da en mi seno que en su sangre.
»El lecho de tu padre fue mi pecho,
y es tu derecho, al ser su descendiente,
que, día y noche, ¿ves?, en este hueco