Romances
Romances anticipando tiempo tu bravura iniciada.
Lance tu trompetero aguda nota a Troya,
temible Áyax, que consternado el aire,
atraviese la testa del grande combatiente
y hacia aquí le apresure.
ÁYAX Trompeta, esta es mi bolsa.
Hiende tus pulmones, tu instrumento de bronce;
sopla, bribón, hasta que curva tu mejilla,
al cólico del Aquilón hinchado exceda.
Vamos, tiende tu pecho, broten sangre tus ojos,
que estás llamando a Héctor.
Sones de trompeta.
ULISES No hay respuesta ninguna.
AQUILES Aún es temprano el día?
AGAMENÓN ¿No es aquel Diomedes con la hija de Calcas?
ULISES Sí, él es; lo reconozco por el aire,
que en sus plantas se yergue, porque el ánimo
lo levanta, aspirando a abandonar la tierra.
Entra DIOMEDES con CRÉSIDA.
AGAMENÓN ¿Es la señora Crésida?
DIOMEDES La misma.
AGAMENÓN Sed bienvenida entre los griegos, amable dama.
NÉSTOR Nuestro general os saluda con un beso.
ULISES Solo particular es la atención; porque sería