Romances
Romances dad compañía a Héctor por una o por dos horas?
DIOMEDES Señor, no puedo; un asunto importante
tengo, y esta es la ocasión. Héctor, buenas noches?
HÉCTOR Dadme la mano.
ULISES (A TROILO.) Seguid su antorcha; marcha
a la tienda de Calcas. Os haré compañía.
TROILO Señor bueno, me honráis.
HÉCTOR (A DIOMEDES.) Entonces, buenas noches?
AQUILES Venid dentro de mi tienda.
Sale DIOMEDES, seguido de ULISES y TROILO por una puerta; y AQUILES, HÉCTOR, ÁYAX y NÉSTOR salen por otra.
TERSITES Ese Diomedes es un pícaro de corazón falso; un injustísimo bribón. No pondría yo más confianza en él, cuando mira de reojo, que en una serpiente cuando silba. Gastará la saliva en promesas, como sabueso ladrador; mas cuando cumple algo, los astrónomos lo predicen, por ser portento, ocurriendo cualquier mudanza, que el sol recibe a préstamo de la luna cuando Diomedes guarda su palabra. Mejor dejo de ver a Héctor que dejo de seguirle a él. Dicen que tiene una prostituta troyana y que usa la tienda del traidor Calcas. Me voy detrás. ¡Lujuria y nada más! ¡Lacayos sin freno son todos!
Sale.
ESCENA II