Romances
Romances PAROLES Sí, habría que saberlo… ¡A la guerra, muchacho, a la guerra! Lleva su honor invisible en una caja el que abraza a su mujercita aquí en casa, consumiendo en brazos de ella, la médula viril que debía dominar el salto y la alta corveta del fiero corcel de Marte: ¡a otras regiones! Francia es un establo; así, pues, a la guerra los que traficamos en jacas.
BERTRÁN Así será: la enviaré a mi casa, haré saber a mi madre el aborrecimiento que le tengo y por qué he huido, y escribiré al rey lo que no me atrevo a decir. Su regalo de ahora me proveerá para esos campos de batalla italianos donde luchan nobles compañeros. La guerra no es lucha al lado del manicomio y la mujer detestada.
PAROLES ¿Estás seguro de que este capriccio durará en ti?
BERTRÁN Ven conmigo a mi cuarto y aconséjame. Yo la mandaré allá enseguida: mañana yo me iré a la guerra, y ella a su tristeza solitaria.
PAROLES Vaya, esas pelotas rebotan: sí que traen ruido. Es duro: joven casado, hombre acabado. Así pues, vamos allá, y dejadla valientemente. Ea, el rey os ha hecho agravio, pero a callar; así es.
Salen.
ESCENA IV
En el palacio real.
Entran HELENA y el GRACIOSO.