Romances

Romances

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

HELENA «Mientras no tengo mujer, no tengo nada en Francia.» Nada en Francia mientras no tenga mujer: no, Rosellón, no la tendrás en Francia, y así lo volverás a tener todo… Pobre señor; ¿soy yo quien te destierra de tu país y expongo tus tiernos miembros a los azares de la guerra cruel? ¿Y soy yo quien te echo de las diversiones de la corte, donde te disparaban bellos ojos, para que seas blanco de mosquetes humeantes? ¡Ah, mensajeros de plomo, que cabalgáis sobre la violenta velocidad del fuego, volad con mala puntería, agitad el aire invulnerable que canta cuando se le traspasa, y no toquéis a mi señor! Quienquiera sea el que dispare contra él, seré yo quien le ha puesto allí: quienquiera sea el que ataque su pecho valiente, yo soy la desgraciada que le lleva a ello, y, aunque no le mate, yo soy la causa por la que tuvo lugar su muerte. Más me valdría encontrar al león voraz cuando ruge por el cruel apretón del hambre: más me valdría que todas las miserias que van unidas a la naturaleza fueran mías a la vez. No, ven tú a casa, Rosellón; ven de donde el honor solo saca del peligro una cicatriz. Me iré yo: el estar yo aquí es lo que te aleja de aquí: ¿me quedaré para que sea así? No, no, aunque el aire del Paraíso ventilara la casa y los ángeles sirvieran, me marcharía. Que la compasiva fama informe de mi huida para consolar tu oído. Ven, noche; acaba, día, pues, pobre ladrona, me escaparé furtivamente con la tiniebla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker