Romances
Romances Vamos, señor, una vez más, ¿qué se le hizo a la señora Elbow?
POMPEYO ¿Una vez? Señor, no hay nada que se le haya hecho solo una vez.
ELBOW Os ruego, señor, preguntadle qué le hizo este hombre a mi mujer.
POMPEYO Os lo ruego, preguntádmelo.
ESCALO Bien: ¿qué le hizo a la señora?
POMPEYO Os ruego, señor, mirad a este hombre en la cara. Buen señor Froth, mirad a su excelencia; es con un buen fin. ¿Ve vuestra excelencia esta cara?
ESCALO Sí, veo bien.
POMPEYO ¿Ve algo malo en esa cara?
ESCALO Pues no.
POMPEYO Pues juraría sobre la Biblia que su cara es lo peor que hay en él. Bien, entonces, ¿cómo pudo hacerle a la mujer del alguacil algún daño?
ESCALO Tiene razón. Alguacil, ¿qué decís de esto?
ELBOW Primeramente, si os place, que la casa es una casa respetada; luego, que este mozo es respetado y que la dueña es una mujer respetada…
POMPEYO A fe mía, señor, que su mujer es mucho más respetada que todos nosotros.
ELBOW ¡Mientes, lacayo! ¡Mientes, perverso lacayo! ¡Está por venir el tiempo en que sea respetada por hombre, mujer o niño!