Romances
Romances LUCIO Algunos dicen que nació de una sirena y otros que fue engendrado por dos bacalaos secos. Es cierto que su orina se congela como hielo. Eso sé que es verdad. Y de que es un títere incapaz de generar, no cabe duda.
DUQUE Os burláis, señor, y habláis con ligereza.
LUCIO ¡Vaya, es cosa de despiadados llevarse la vida de un hombre por la rebelión de una bragueta! ¿Habría hecho algo así el ausente duque? Antes que hacer colgar a uno por haber procreado bastardos, pagaría por el cuidado de mil. Él sabía de estas cosas por él mismo y eso lo llevaba a ser comprensivo.
DUQUE Nunca oí que el ausente duque fuera mujeriego. No tenía inclinaciones de ese tipo.
LUCIO Oh, señor, os engañáis.
DUQUE No es posible.
LUCIO ¿Que no? ¿El duque? A una pordiosera de cincuenta años su costumbre era ponerle un ducado en la escudilla. El duque tenía sus extravagancias. Se emborrachaba también, permitidme que os lo informe.
DUQUE Ciertamente que le calumniáis.
LUCIO Señor, yo era uno de sus íntimos. Un hombre reservado era el duque, y creo que conozco la causa de su partida.
DUQUE ¿Cuál sería, os suplico, la causa?