Romances
Romances LUCIO Casarme con una ramera, mi señor, será tortura
de muerte por compresión, látigo y horca.
DUQUE Calumniar a un príncipe lo merece.
Salen los oficiales
con LUCIO.
Ella, Claudio, que fue deshonrada
restaurará su honor; y para vos, Mariana,
la alegría es ahora; ámala, Ángelo.
La he confesado y conozco su virtud.
Vuestra bondad agradezco, mi buen amigo Escalo,
y habrá más expresiones de esta gratitud.
Gracias a vos, preboste, por vuestros cuidados
y por guardar los secretos. Os nombraremos
para un cargo de mayor dignidad. Perdonadlo,
Ángelo, por haberos llevado la cabeza
de Ragozino en vez de la de Claudio.
La ofensa se perdona a sí misma. Isabella,
a una proposición que os beneficia
deseo que prestéis vuestros oídos.
Todo lo que poseo es vuestro; lo vuestro, mío.
Llevadnos al palacio, y allí os mostraremos
todo cuanto os queda aún por conocer.
Salen.