Romances
Romances PERICLES Os ruego me dejéis solo.
Si acaso, un instrumento delicioso
traedme, para solaz, que quiero
aliviar un poco el nocturno tedio;
aunque más me convendría el sueño.
PRIMER CABALLERO Enseguida.
Sale.
SEGUNDO CABALLERO Vuestro deseo será satisfecho.
No quiere el rey que se os desobedezca.
PERICLES Gracias. Y ahora, a las almohadas
y al refresco de una noche en calma.
Salen los CABALLEROS. PERICLES toca y canta.
El día, que aún tiene autoridad
para ahuyentar la noche y la oscuridad,
trae ya la luz. Cediendo a su demanda
iré a saludar a su gracia.
Sale con el instrumento.
Por una puerta entra SIMÓNIDES, leyendo una carta.
Los CABALLEROS vienen a su encuentro.
PRIMER CABALLERO Buen día tenga el buen Simónides.
SIMÓNIDES Mi hija pide, caballeros, que os anuncie
que aún esperará otros doce meses para
emprender vida de casada.
Los motivos solo los sabe ella pues
