Romances
Romances decidle a vuestro airado padre si mi boca
os ha solicitado nunca, o si mi mano
ha escrito sílaba alguna que os cortejara.
THAISA Pero, señor, si así hubiera sido,
¿por qué ofenderme si me habéis complacido?
SIMÓNIDES ¡Vaya, muchacha! ¿Tan perentoria eres?
(Aparte.) Lo cual me alegra de todo corazón…
¿Es hombre para ti? ¿Pondrás tus esperanzas
en este Teseo errante cuyo origen ignoras,
sin sangre, sin linaje, sin nada que pueda
erguir a la altura de tus perfecciones?
THAISA (Arrodillándose.) Por baja que sea su cuna (aunque su vida
muestra lo contrario), tiene virtud,
que es el fundamento de cualquier nobleza,
bastante para hacerlo noble. Sabed
que yo lo amo. Y vuestro designio poderoso
nunca confinará la fuerza del amor.
Padre realísimo, lo que mi secreta pluma
escribió, mi lengua lo confirma franca.
No hay vida para mí sino en su amor
ni más ser que en la dicha de su honor.
SIMÓNIDES Buenos e iguales han de emparejarse.
No siendo así, sofocaremos el fuego
que tu mente ha encendido con maleza,
o nos traerá pesares. Y en cuanto a vos,