Romances
Romances del hombre un dios. Es bien sabido que desde siempre
he estudiado medicina, en cuyos misterios,
y respetando a los autores ejemplares,
he llegado con la práctica a desentrañar
y dominar las benéficas infusiones
que residen en piedras, metales y plantas.
Y puedo hablar de las perturbaciones que obra
la naturaleza, y de sus curas; lo cual me da
mayor satisfacción y me hace más feliz
que estar sediento de honores frágiles y vanos
o que apilar en sacas de seda mi tesoro
para gozo de los idiotas y la muerte.
SEGUNDO CABALLERO Señor, por todo Éfeso habéis dejado muestras
de vuestra caridad, y por cientos se declaran
criaturas vuestras, pues los habéis curado.
Y no solo vuestro saber o vuestros desvelos
sino también vuestra bolsa, siempre abierta,
os han forjado una reputación imborrable.
Entran FILEMÓN y dos o tres criados
cargando un cofre.
FILEMÓN Así, alzadla un poco.
CERIMÓN ¿Qué es eso?
FILEMÓN Señor, el mar
acaba de arrojar a la playa esta caja.
Es parte de un naufragio.