Romances
Romances ¡Apolo, asísteme en su lectura!
«Si este ataúd alguna vez
llegara a tierra, hago saber
que yo, Pericles rey, perdí
a la reina que yace aquí.
Nada compensa su valía;
y si alguien la enterrara un día
a esta riqueza habrá añadido
el agradecimiento divino.»
¡Pericles, si aún sigues vivo, tu corazón
está partido de dolor! Esto habrá sido anoche.
SEGUNDO CABALLERO Es muy posible, señor.
CERIMÓN Anoche fue, no hay duda:
¡mirad qué aspecto tan lozano tiene! Qué toscos
quienes la echaron a las aguas. Haced un fuego
en casa y traedme las redomas del anaquel.
Sale FILEMÓN.
Aunque la muerte haya usurpado muchas horas
a la naturaleza, el fuego vital puede
volver a arder en el espíritu invadido. Sé
de un egipcio que, tras nueve horas muerto,
volvió, con la debida curación, a estar despierto.
Entra FILEMÓN
con recipientes, trapos y lumbre.
Bien hecho, cómo no: trapos y fuego.
Os ruego que toquéis los sones