Romances
Romances no hay mortal que sea mejor ministro de los dioses
ni más sobrehumano que vos. Decidme cómo
volvió a vivir la reina muerta.
CERIMÓN Así lo haré, señor.
Pero primero, os ruego, acompañadme a casa
donde os podré mostrar lo que encontré junto a ella
y explicaros en detalle cómo llegó
hasta este templo.
PERICLES Diana inmaculada,
bendita sea tu aparición; prometo ofrecerte
oblaciones nocturnas. Thaisa, este príncipe
es el galante prometido de nuestra hija,
y con él se casará en Pentápolis.
(A MARINA.) Y ahora
a esta pelambre hirsuta
que afea mi aspecto daré debida forma,
y lo que estuvo catorce años sin conocer
la cuchilla, será afeitado para tu boda.
THAISA El señor Cerimón tiene cartas fiables, señor:
mi padre ha muerto.
PERICLES ¡El cielo lo haga estrella! No obstante,
mi reina, primero celebraremos la boda
y luego nos retiraremos a ese reino;
nuestro hijo y nuestra hija reinarán en Tiro.
Señor Cerimón, tras esta pausa os insistimos