Romances
Romances CLOTEN Muy bien, podéis marcharos. Si esto la penetra consideraré que vuestra música es la mejor. Y si no, será que tiene un defecto en los oídos que ni crines de caballos, ni tripas de becerros, ni voces de eunucos bien capados podrán solucionar.
Salen los músicos.
Entran CIMBELINO y la REINA.
NOBLE SEGUNDO Aquí viene el rey.
CLOTEN Estoy contento por haberme quedado despierto hasta tan tarde: gracias a eso estoy despierto tan temprano. Lo menos que puede hacer es agradecerme como un padre el servicio que le he prestado. Buenos días a su majestad, y también a mi señora madre.
CIMBELINO ¿Estás de guardia ante la puerta de nuestra hija testaruda? ¿No quiere salir?
CLOTEN La he cortejado con músicos, pero no acusa recibo.
CIMBELINO El exilio de su esbirro está reciente.
Aún no le ha olvidado. En poco tiempo
se borrará la huella de su memoria,
y entonces será tuya.
REINA (A CLOTEN.) Agradece al rey
que no deje pasar las ocasiones
de predisponer a su hija en tu favor.
Disponte a cortejarla con esmero,
y aprovecha el momento oportuno.
Que sus desplantes redoblen tus ofrendas.