Romances
Romances furtivo. El oro condena a muerte al honrado
e indulta al ladrón, o cuelga a los dos
en la horca. ¿Qué no podrá hacer y deshacer?
De alguna de sus damas haré mi abogada,
porque ni yo me aclaro con este pleito.
¡Con licencia!
Vuelve a llamar.
Entra una DAMA.
DAMA ¿Quién aporrea la puerta?
CLOTEN Un hidalgo.
DAMA ¿Hidalgo solamente?
CLOTEN Sí, y también hijo de hidalga.
DAMA Eso ya es más
de lo que pueden decir gentes con sastres
tan careros como los que os visten. ¿Qué quiere mi señor?
CLOTEN ¿Está ya dispuesta tu ama?
DAMA Sí.
Dispuesta a no salir.
CLOTEN Aquí tienes oro.
Compraré tus buenas palabras.
DAMA ¿Cuáles? ¿Mi buen nombre? ¿O las que me parezca
bien decir sobre vos? La princesa.
Sale la DAMA.
Entra IMOGENIA.