Romances
Romances ARVIRAGO Así sea. Y aunque son ya viriles nuestras voces,
Polidoro, llevémosle cantando a la sepultura,
con las mismas melodías y palabras que otrora
la acompañaron, cambiando Eurifila por Fidelio.
ARVIRAGO Cadwal, no puedo cantar. Lloraré y declamaré contigo,
que la pena, si desafina, es peor que las mentiras
de sacerdotes y oráculos.
ARVIRAGO Recitemos entonces.
BELARIO Veo que los grandes pesares alivian
los pequeños, pues olvidasteis a Cloten.
Era hijo de reina, muchachos, y muy caro pagó
venir como enemigo. Grandes y míseros
se deshacen en el mismo polvo, pero el respeto,
ángel custodio del mundo, fuerza la distinción
entre los rangos. Nuestro adversario
era un príncipe, y si murió
como enemigo, como príncipe enterradle.
GUIDERIO Traedlo aquí.
Muertos ambos, lo mismo vale el cuerpo de Tersites
que el de Áyax.
ARVIRAGO (A BELARIO.)
Id a buscarlo, diremos entretanto
nuestra canción. Comienza, hermano.
Sale BELARIO.
GUIDERIO No, Cadwal, pongámosle cara a poniente.