Romances
Romances mas perdón, padre Néstor: si vuestros días fuesen
verdes, tal los de Áyax, y tan templado ese cerebro,
sobre él eminencia no alcanzarais;
seríais como Áyax.
ÁYAX ¿Podré llamaros padre?
NÉSTOR Sí, mi buen hijo.
DIOMEDES Señor Áyax, por él guiaros.
ULISES Aquí no demoremos. El ciervo Aquiles
se oculta en la maleza. Gran general, servíos
convocar al entero Consejo de la guerra:
que arribaron a Troya nuevos reyes. Mañana
debemos resistir con nuestras fuerzas reunidas.
Mas vedle ahí… ¡Señores, de Levante a Poniente,
id a la flor de ellos! ¡Y Áyax a los más diestros!
AGAMENÓN Nosotros al Consejo, mientras Aquiles sueño busca;
rauda es la navecilla, la gran nave, hondo surca.
Salen.