Romances
Romances ESCENA I
Entran HERMIONA, MAMILIO y DAMAS.
HERMIONA Llévense al niño con ustedes; a veces no soporto
que me agite tanto.
PRIMERA DAMA Venga aquí, mi señor.
¿Quiere jugar conmigo?
MAMILIO No, de ti no quiero nada.
PRIMERA DAMA ¿Por qué, mi amito?
MAMILIO Das besos pegajosos y me tratas como si
todavía fuera un niño. (A la otra DAMA.) A ti te quiero más.
SEGUNDA DAMA ¿Y eso por qué, señor mío?
MAMILIO No porque tengas
cejas más negras; aunque a ciertas mujeres, dicen,
las cejas negras les sientan, en vez de pobladas
están en arco o como en medialuna
trazada con pincel.
SEGUNDA DAMA ¿Y eso de dónde lo has sacado?
MAMILIO De la cara de las damas. Dime, por favor
de qué color son tus cejas.
SEGUNDA DAMA Azules, mi señor.
MAMILIO No te burles. He visto narices de mujer
azules, pero cejas nunca.
PRIMERA DAMA Oye: tu madre
la reina está cada día más redonda. Muy pronto
