Romances
Romances ESCENA I
Entran LEONTES, CLEÓMENES, DION,
PAULINA y sirvientes.
CLEÓMENES Señor, es suficiente; ha cumplido con el duelo
como un santo. De ninguna de sus faltas
tiene ya que redimirse; de hecho, la penitencia
ha pagado de sobra las infracciones. Ahora,
haga usted como hizo el cielo y olvide sus pecados.
Así se perdonará.
LEONTES Mientras perviva el recuerdo
de ella y de sus virtudes, no conseguiré olvidar
cómo las ensucié; y así seguiré pensando
en el daño que me hice, tan inmenso
que además de haber dejado el reino sin heredero
mató a la compañera más dulce en que un hombre
haya puesto alguna vez sus esperanzas. ¿No es cierto?
PAULINA Demasiado, mi señor. Ni aunque se fuera casando
con todas las mujeres del mundo una por una,
o de todas tomara lo mejor para crear
una perfecta, ninguna podría compararse
con la que usted mató.
LEONTES Yo creo lo mismo.
