Romances
Romances serán tu alimento. ¡SÃgueme!
FERNANDO ¡No!
Mientras mi enemigo no muestre más poder
me negaré a un trato semejante.
Desenvaina,
y un encanto lo inmoviliza.
MIRANDA Padre querido,
no lo sometas a prueba tan dura,
que es noble y no se arredra.
PRÓSPERO ¿Cómo es eso?
¿Mi vástago me tutela? Alza la espada, traidor;
tan presa de culpa tienes la conciencia que alardeas
sin atreverte a atacar. ¡No te cubras más!
Me basta esta vara para desarmarte
y hacer que sueltes la espada.
MIRANDA ¡Te lo imploro, padre!
PRÓSPERO ¡Atrás! No te cuelgues de mi manto.
MIRANDA Piedad, señor.
Yo seré su fiadora.
PRÓSPERO ¡Silencio! Una palabra más
y tendré que reñirte, si es que no te odio. ¿Qué?
¿Defiendes a un impostor? ¡Calla!
Como aparte de él solo has visto a Calibán,
crees que no hay otros con su aspecto. ¡Serás necia!