Romances
Romances ESCENA 1
Entran PRÓSPERO, vestido de mago, y ARIEL.
PRÓSPERO Mi obra ya entra en ebullición. Mis sortilegios
cuajan, mis duendes obedecen, y el tiempo
se yergue, aliviado de su carga. ¿Qué hora es?
ARIEL Son las seis, hora en que dijiste, mi señor,
que terminarÃa nuestro trabajo.
PRÓSPERO Eso dije
cuando empecé a desatar la tempestad. Dime, espÃritu,
¿dónde están el rey y sus compañeros?
ARIEL Están todos
juntos, tal como me ordenaste al dejarlos;
todos presos, señor, en el bosquecito de tilos
que resguarda tu celda; no podrán moverse
hasta que tú los liberes. El rey, su hermano
y el tuyo, están los tres como ausentes,
y los demás se duelen por ellos, agobiados
de pena y desaliento; sobre todo, señor,
ese anciano a quien llamas «buen caballero Gonzalo».
El llanto le corre por la barba como lluvia
de invierno por un techo de paja. Tu encanto
obra en ellos con tal fuerza, que si los vieras
ahora se te ablandarÃa el corazón.
