Romances
Romances yacen dulces a los pies de los novios
bendiciendo sus sentidos.
No hay un ángel de los aires,
ni pájaro melodioso
o bello que a la boda falte.
Ni el cuervo, ni el mentiroso cuclillo,
ni la corneja agorera,
ni el grajo de parda cabeza,
ni la urraca parlanchina
colgarán ni cantarán
sobre nuestra cabaña nupcial.
No traerán discordia
y lejos de ella volarán.
Entran tres REINAS vestidas de negro, con los rostros velados y coronas imperiales. La PRIMERA REINA se arroja a los pies de TESEO; la SEGUNDA a los de HIPÓLITA, la TERCERA, delante de EMILIA.
PRIMERA REINA (A TESEO.) Por el bien de la misericordia
y la verdadera nobleza,
escúchame y presta atención.
SEGUNDA REINA (A HIPÓLITA.)
Por el amor de tu madre y porque deseas
que tu vientre crezca con hijos sanos,
escúchame y presta atención.
TERCERA REINA (A EMILIA.) Por el amor de aquel a quien Júpiter