Romeo y Julieta
Romeo y Julieta ¡Oh fortuna! ¡Fortuna! La humanidad te acusa de inconstante. Si inconstante eres, ¿qué tienes que hacer con Romeo, cuya lealtad es notoria? Sé inconstante, fortuna; pues que asà alimentaré la esperanza de que no le retendrás largo tiempo, volviéndole a mi lado.
LADY CAPULETO (desde dentro)
¡Eh! ¡Hija mÃa! ¿Estás levantada?
JULIETA
¿Quién llama? ¿Acaso, la condesa mi madre? ¿Es que tan tarde no se ha acostado aún, o que se halla en pie tan de mañana? ¿Qué extraordinario motivo la trae aqu�
(Entra LADY CAPULETO)
LADY CAPULETO
¡Eh! ¿Qué tal va, Julieta?
JULIETA
No estoy bien, señora.
LADY CAPULETO
¿Siempre llorando la muerte de vuestro primo? ¡Qué! ¿Pretendes quitarle el polvo de la tumba con tus lágrimas? Aunque lo alcanzaras, no podrÃas retornarle la vida. Basta pues; un dolor moderado prueba gran sentimiento; un dolor excesivo, al contrario, anuncia siempre cierta falta de juicio.
JULIETA
Dejadme llorar aún una pérdida tan sensible.
LADY CAPULETO