Romeo y Julieta
Romeo y Julieta Ven, se ha hecho invisible entre esos árboles, para unificarse con la húmeda noche. Su amor es ciego y se halla más a gusto en las tinieblas.
MERCUCIO
Si el amor es ciego, no puede dar en el blanco. Nuestro hombre se sentará ahora al pie de algún nÃspero y deseará que su amada sea esa especie de fruta que llaman manzana las jóvenes, cuando a solas se rÃen. ¡Romeo, buenas noches! Voy en busca de mi colchón: esta cama de campaña es, para dormir, harto frÃa. Ea, ¿nos vamos?
BENVOLIO
SÃ, marchémonos; pues es inútil buscar aquà al que no quiere ser hallado.
(Vanse)
(JardÃn de la casa de Capuleto)
(Entra ROMEO)
ROMEO
Se rÃe de cicatrices el que jamás recibió una herida.
(Aparece JULIETA en la ventana)
