Romeo y Julieta
Romeo y Julieta Dile que busque el medio de ir a confesión esta tarde ; y que en el convento, en la celda de Fray Lorenzo, quedará confesa y casada. Toma por tu trabajo.
NODRIZA
No, en verdad, señor; ni un ochavo.
ROMEO
Vaya, digo que lo tomes.
NODRIZA
¿Esta tarde, señor? Corriente, allí estará.
ROMEO
Y tú, buena nodriza, aguarda detrás del muro de la abadía: dentro de una hora mi criado irá a reunirse contigo y te llevará una escala de cuerda, cuyos cabos, en la misteriosa noche, me darán ascenso, al pináculo de mi felicidad. ¡Adiós! Sé fiel y recompensaré tus servicios. ¡Adiós! Ponme bien con tu señora.
NODRIZA
¡Que el Dios del cielo te bendiga! Una palabra, señor.
ROMEO
¿Qué dices, cara nodriza?
NODRIZA
¿Es discreto vuestro criado? ¿No habéis oído decir que, de dos personas, una sobra para guardar un secreto?
ROMEO