Sonetos
Sonetos Cuento las horas que sumergen
El día airoso en noche aborrecible,
Cuando veo marchitas las violetas
O argentados de blanco rizos negros,
Cuando encuentro desnuda la arboleda
Que fue dosel umbrío del rebaño,
O en gavillas el verde del estío
Y erizado de barbas entrecanas,
Evoco inquisitivo tu belleza,
Que al fin vencerá el Tiempo ineluctable,
Pues gracias y dulzuras se corrompen
Y mueren mientras otras proliferan.
Y no hay defensa contra la hoz del Tiempo
Salvo hijos que la burlen cuando partas.
Ojalá fueras tuyo, mas lo eres
Sólo mientras vivo permanezcas.
Contra el fin deberías prepararte
Y tu dulce figura dar a otro.
La belleza que en préstamo ahora tienes
Así no tendría plazo, pues serías
Tuyo aún después de haber partido
Si otro heredara tu semblanza.
¿Pues quién deja arruinar casa tan bella
Si puede preservarla honrosamente
