Sonetos
Sonetos Ya su áurea faz es opacada,
Y todo lo que es bello al fin declina
Por azar o mudanza de Natura;
Mas nunca pasará tu estÃo eterno
Ni perderás tu herencia de belleza,
Pues no errarás en sombras de la muerte
Si en mis versos eternos sobrevives.
Mientras hombres alienten, y ojos vean,
Vivirán mis palabras, y tú en ellas.
Tiempo voraz: gasta al león las garras
Y urge a la tierra a devorar sus hijos;
Arranca el colmillo al fiero tigre
Y abrasa al viejo fénix en su sangre.
Siembra dicha y penurias mientras corres
Y trata a tu capricho, Tiempo alado,
Al mundo y sus lisonjas pasajeras,
Mas un crimen horrendo te prohibo:
No talles en la frente de mi amado
Los surcos de tus horas con tu pluma,
Preserva su belleza de tu oprobio
Para ejemplo de hombres venideros.
Mas ultrájalo, Tiempo. A tu despecho
En mis versos mi amor vivirá joven.
