Sonetos
Sonetos
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Un rostro de mujer Naturaleza,
Señora y señor mío, te ha pintado;
Un corazón gentil y femenino
Que ignora las femeninas veleidades;
Más brillantes tus ojos, menos falsos,
Tiñen de oro el objeto que contemplan.
Tu aplomo viril a hombres cautiva
Y asimismo deslumbra a las mujeres.
A modo de mujer fuiste creado,
Mas Natura, en necio desvarío,
Privándome de ti añadió luego
Algo que es a mi amor indiferente.
Ya que estás para ellas señalado,
Sea mío el amor, de ellas el goce.
No me ocurre igual que a ese poeta
Que inspirándose en falsas hermosuras
Escoge por ornato el firmamento:
Compara a su beldad con cuanto es bello,
Y elabora símiles audaces
Con el sol, la luna y ricas gemas,
Con las flores de abril y las rarezas
