Sonetos
Sonetos De aquél los amigos, el semblante,
Y de otros ya el talento o el ingenio,
Mal provisto de cuanto más valoro.
Más sumido en tan negras reflexiones,
De pronto pienso en ti, y entonces canto
(Cual alondra elevándose en la aurora)
De la tierra sombrÃa himnos al cielo.
Con tu amor recordado soy tan rico
Que las galas de un rey no envidiarÃa.
Si en callada asamblea el pensamiento
Convoca dulcemente a los recuerdos,
Languidezco en suspiros de nostalgia
Y horas nuevas derrocho en viejos llantos.
Asà ahogo con lágrimas los ojos
Por amigos en noche eterna ocultos
Y lloro nuevamente amores idos
Y añoro visiones ya perdidas.
Dolido por pasadas aflicciones,
Las penas enumero una por una:
La ardua suma de llantos pesarosos
Salda una vez más deudas saldadas.
Mas cuando pienso en ti, amigo mÃo,
Las pérdidas recobro, el dolor cesa.
