Sonetos
Sonetos DignÃsimo consuelo, cruel congoja,
Mi bien más entrañable y más valioso,
A ladrones vulgares te has expuesto.
No te quise encerrar en otro cofre.
Sino en el que no estás aunque estés siempre:
La cárcel sin rigores de mi pecho,
De donde entras y sales a tu propio antojo.
Y temo que aun de allà seas llevado,
Pues por ti aún la verdad serÃa ladrona.
Por si llega el momento (si llegare)
En que juzgues, severo, mis defectos
Y tu amor cierre el último balance
Por prudentes consejos incitado,
Por si llega el momento en que tú pases
Rehusándome el sol de tu mirada,
O tu amor, renunciando a lo que era,
Actúe con reserva desdeñosa,
Por si el momento llega hoy me consuelo
Admitiendo que es poca mi valÃa
Y alzo contra mà acusaciones
Que mantengan las leyes de tu parte:
Si te vas, ay de mÃ, la ley te ampara,
Nada puedo alegar en mi descargo.
