Sonetos
Sonetos
¿Es tu voluntad que me desvele
Tu imagen en la noche de fatiga?
¿Eres tú quien mis sueños interrumpe
Con sombras que se burlan de mis ojos?
¿Es tu espíritu el que desde ti envías
Tan lejos de tu hogar para espiarme
Y buscar un secreto en mi descanso,
Raigambre y sustento de tus celos?
Oh no, tu amor no es tan intenso;
Es mi amor quien me tiene desvelado,
Mi amor fiel que me priva del reposo
Y acude en tu nombre a vigilarme.
Por ti velo, y tú sigues despierto,
Alejado de mí, muy cerca de otros.
El pecado de amarme me enceguece
Y mi alma posee, y cada parte;
Para este pecado no hay remedio,
Con tal fuerza se hincó dentro del pecho.
No hallo rostro grácil como el mío,
Ni formas tan discretas o tan nobles,
Y mis propios elogios me confirman
Que su mérito nadie sobrepuja.
Más cuando el espejo me revela
