Sonetos
Sonetos En ti mismo tu herencia de hermosura?
Natura no regala, sólo presta,
Y presta, generosa, a quien la imita.
Bello avaro, ¿por qué desaprovechas
Tu fortuna cuantiosa sin brindarla?
Pésimo usurero, ¿cómo usas
Una suma tan grande y nada obtienes?
Pues empeñado en comerciar contigo
Contigo te defraudas de ti mismo.
Cuando venza el plazo de Natura,
¿Qué dejarás a tu acreedora?
Si ahorras tu belleza, irá a la tumba;
Inviértela, y será tu albacea.
Las horas que gentiles fabricaron
Lo que es blanco de todas las miradas
Serán tiranas de su propia obra
Y afearán lo bello y excelente.
Pues cada estío el Tiempo infatigable
Arroja al cruel invierno y lo destruye,
Savia congelada, hojas caídas,
Belleza mustia y desnudez doquiera.
Si la líquida esencia del estío
En muros de cristal no se encerrara,
Morirían el fruto y la belleza,