Sonetos
Sonetos Más fuerte es hoy mi amor, y no más débil,
Aunque haya cambiado en apariencia;
Amor es mercancÃa si el amante
Pregona en todas partes cuánto vale.
Cuando el nuestro era joven yo cantaba,
Celebrando en mis aires sus primicias
Igual que en los albores del estÃo
Canta Filomela, y calla luego,
Mas no porque el estÃo no sea grato
Como cuando entonaba himnos nocturnos
Sino porque esa música salvaje,
Cual placer repetido, cansarÃa.
Como ella, a veces enmudezco,
Pues no quiero aburrirte con mi canto.
Qué pobreza mi musa ha demostrado
En un campo a la gloria tan propicio
Si el asunto al desnudo es más valioso
Que al lado de añadidas alabanzas.
¡No me culpes a mà si más no escribo!
Acércate al espejo, allà hay un rostro
Que supera mis torpes invenciones
Y quitándoles brillo me avergüenza.
¿Para qué incurrir en fealdades
Por querer enmendar lo irreprochable?
