Sonetos
Sonetos Si hay veneno, no es delito grave,
Pues mis ojos lo probarán primero.
Mienten los versos que escribí hasta ahora
Si afirman que más no podía amarte,
Mi juicio no sabía de razones
Que avivaran aún mi llama ardiente;
Mas pensando en el Tiempo, que azaroso
Anula votos y decretos regios,
La belleza corrompe, tuerce afanes,
Y doblega al espíritu inflexible,
¿Por qué por temor a ese tirano,
No debí afirmar que así te amaba,
Certeza sobre toda certidumbre
A despecho del porvenir dudoso?
Amor es niño, no debí afirmarlo
Para dar más brío a lo que aún crece.
No admito impedimentos al enlace
De almas fieles; el amor no es amor
Si por cualquier mudanza es demudado
O se desvía ante el menor desvío.
Oh no, es señal fija que contempla
