Sonetos
Sonetos Ya es perjuro, malvado y ultrajante,
Pérfido, salvaje, cruel y extremo.
Apenas has gozado lo desprecias;
Primero, a la razón se lo prefiere
Y más que la razón es luego odiado,
Señuelo que arrastra a la locura.
Es locura el asedio y la conquista,
Los trabajos del antes y el durante,
Es júbilo deseado y triunfo amargo,
Alegría primero, después sueño.
Y sabiéndolo todos nadie sabe
Sortear el cielo que nos da ese infierno.
Los ojos de mi amada no son soles,
El coral es más rojo que sus labios,
No tiene pechos níveos, mas morenos,
Y pelo renegrido, no hebras de oro;
He visto rosas rojas, rosas blancas,
Mas no vi rosa alguna en sus mejillas,
Y hay aromas que son más deleitables
Que el aliento que exhala mi señora.
Me encanta oirla hablar, mas a mi juicio
La música es más grata a los oídos.
Jamás he visto diosas os lo juro,
Pues ella al caminar pisa la tierra.
