Sonetos
Sonetos Pero es beldad tan rara cual las otras
Con sÃmiles falaces exaltadas.
Tiránica, siendo como eres,
Eres como quienes por ser bellas
Son crueles. pues sé bien que no ignoras
Que en mi pecho eres joya muy preciada.
Y a fe que algunos dicen, al mirarte,
Que nadie gemirÃa por tu rostro;
Si a negar cuanto dicen no me atrevo
A solas juro que ellos se equivocan,
Y que no juro en vano mil gemidos
Que exhalo por tu rostro lo atestiguan,
Y agolpándose claman que lo negro
AltÃsima belleza es a mi juicio.
Eres negra tan sólo por tus actos,
Y de allà que poseas negra fama.
Amo esos ojos que apiadados
Del tormento que tu desdén me inflige
Se han vestido de negro y dulcifican
Cual un bálsamo tierno mis dolores
Y en verdad, ni el sol de la mañana
