Sonetos
Sonetos El mar, con ser agua, no desdeña
La lluvia que acrece su abundancia;
Aunque te sobre Will, agrega ahora
Mi propio Will, y ensancharás el tuyo.
No rechaces a pretendiente alguno,
Con todos haz un Will, y yo entre ellos.
Si tu alma mi intimidad rechaza
A tu alma ciega di que soy tu Will,
Y a Will, sabe tu alma, he de admitirlo,
Colmando mis deseos amorosos.
Will luego con amor ha de colmarte
Llenándote de Wills y de Will solo.
En caudal abundante se ve claro
Que entre muchos nada cuenta uno:
Deja pues que yo pase inadvertido,
Apenas uno más en tu inventario;
Nada cuento; si en cuenta me tomaras
Esta nada sería un algo dulce.
Ama mi nombre, y ámalo de veras,
Pues a mí me amarás: mi nombre es Will.
Amor ciego, ¿qué hiciste con mis ojos
