Sonetos
Sonetos En vez de preservarla dignamente.
Cambiaré de opinión cuando tú cambies
Y el dulce amor, no el odio, sea tu huésped
Sé igual que tu figura, amena y grácil,
O al menos sé gentil con tu persona.
Por mi amor, tu imagen multiplica,
Y en ti perdurará, o en lo que es tuyo.
Crecerá, mientras declinas, en tu hijo
Aquello de lo cual te separaste,
Y en esa sangre joven que cediste
Algo tuyo verás cuando madures.
Es sabio quien fecunda la belleza,
Y hay locura en prodigar vejez y ruina:
Guiados por tu ejemplo, en medio siglo
CesarÃan los hombres, no habrÃa mundo.
Sean yermos los que no eligió Natura,
Los rudos y patanes y deformes,
Mas tú, que eres flor de lo escogido,
Sé magnánimo cuanto ella generosa.
Eres su sello, y debes por lo tanto
Estamparlo y preservar la efigie.
