Sonetos
Sonetos Que no sabe juzgar lo que ellos muestran?
Si bello es cuanto a ellos los deleita
¿Por qué afirma el mundo lo contrario?
Si no lo es, amor mismo revela
Que el amor ve menos que los hombres.
¿Cómo puede amor ver claramente
Cuando mira con ojos lagrimeantes?
No me asombra que lo confunda todo:
Aun el sol ve mal en cielo turbio.
Taimado amor, los ojos me humedeces
Para volverme ciego a tus defectos.
¿Como dices, cruel, que no te amo
Cuando estoy en mi perjuicio de tu parte?
¿No pienso en ti cuando estoy olvidado
De mi mismo, oh tirana, por tu causa?
¿Acaso llamo amigo a quien te odia?
¿Acaso adulo a quienes tú desdeñas?
Y si frunces el ceño ¿no me encono
Conmigo mismo para complacerte?
¿Qué propias facultades enaltezco
Que no estén consagradas a servirte
Si mis partes mejores idolatran
Tus defectos, a una orden de tus ojos?
Pero ódiame, amor, ya te comprendo:
