Sonetos
Sonetos Mi alma a mi carne le sugiere
Que goce del amor, y ella la escucha:
Si te nombro se yergue, te señala
Como su galardón, y con orgullo
Se complace en servirte cual esclavo
Luchando hasta caer desfalleciente.
No impide mi conciencia que "amor" llame
A aquella en quien mi amor vierte las fuerzas.
Sabes que al amarte soy perjuro,
Mas tu amor lo ha sido doblemente:
Tus votos traicionaste en juramentos
Que hoy quebrantas jurando que me odias.
Pero qué son dos votos cuando a veinte,
Máximo perjuro, yo he faltado,
Pues por ti he mentido tantas veces
Que la honra he perdido por tu causa.
Pues he jurado que eras una dama
Cariñosa y leal, fiel y constante;
Por ti di visión a mi ceguera
Y mis ojos negaron lo evidente:
Pues te he jurado bella. ¡Ojo perjuro,
Ultrajar la verdad con tal infamia!
