Sueño de una noche de verano
Sueño de una noche de verano QUINCIO.—¡«Tumba de Nino», hombre! Pero eso no debéis decirlo todavía. Eso es lo que respondéis a Píramo. ¡Vos lo decís todo de una vez! Píramo entra; entonces volvéis a hablar. La última frase anterior es «infatigable caballo».
(Vuelven a entrar PUCK, y BOTTOM con cabeza de asno).
FLAUTO.—«… tan digno de confianza como el más infatigable caballo».
BOTTOM.—«Si yo fuera hermoso, Tisbe, sólo sería tuyo».
QUINCIO.—¡Oh! ¡Qué cosa tan monstruosa! ¡Tan extraña! Estamos hechizados. ¡Por Dios, maestros, huid! ¡Maestros, socorro!
(Salen corriendo todos menos BOTTOM).
PUCK.—Yo os seguiré. Yo os haré dar vueltas por todos lados a través de matorrales y malezas, de helechos y de espinos; a veces seré un caballo, otras un sabueso, un cerdo, un oso sin cabeza, y algunas veces un fuego fatuo. Y me sentiréis, alternativamente, relinchar y ladrar, y gruñir y quemar como caballo, perro, cerdo, oso o llama.
(Sale PUCK).
BOTTOM.—¿Por qué huyen? Esto no es más que una bellaquería de ellos para asustarme.
(Vuelve a entrar SNOWT).