Trabajos de amor perdidos

Trabajos de amor perdidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Escena I

Parque del rey de Navarra.

Entran HOLOFERNES, SIR NATANIEL y DULL

HOLOFERNES.—Satis quod sufficit[61].

NATANIEL.—Ruego a Dios por vos, señor. Las razones que nos habéis dado en la mesa han sido agudas y sentenciosas; agradables sin grosería, ingeniosas sin afectación, audaces sin imprudencia, sabias sin pretensión y originales sin herejía. He conversado cierto día, quondam, con uno de los favoritos del rey, que se titula, llama o apellida don Adriano de Armado.

HOLOFERNES.—Novi hominem tanquam te[62]. Su temple es altivo, su palabra concluyente, su lengua cortante, su mirada ambiciosa, su porte majestuoso y sus maneras, en general, vanas, ridículas y jactanciosas. Es demasiado hinchado, demasiado emperifollado, demasiado extravagante, como si dijéramos, demasiado peregrinesco, si puedo expresarme así.

NATANIEL.—¡Epíteto singular y escogido! (Sacando su libro de notas.)


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker