Macbeth
Macbeth Dentro del castillo de Dunsinane. — MACBETH, SEITON, SOLDADOS, tambores, banderas & c.
MACBETH:
Enarbolad al muro las banderas;
el grito militar será «ya vienen».
¿Los traidores acaso fuerza tienen
para un asedio tal? En torno moren
hasta que pestes y hambres los devoren.
Si auxilio no les dieran los malvados,
los cobardes pasados,
yo audazmente en el campo los buscara
y sus filas rompiera cara a cara.
(Suenan dentro gritos de mujeres).
¿Quién grita? ¿quién se queja?
SEITON:
Son mujeres
que claman de temor… (Sale).
MACBETH:
Casi se me ha olvidado ya el sabor
de suspiros y lágrimas. Fue un tiempo
en que yertos quedaban mis sentidos
al escuchar nocturnos alaridos;
y erizábame el pelo la pavura
de cualesquiera lúgubre lectura;
pero me harté de horror en mis banquetes;
la misma execración no me amedrenta