Macbeth
Macbeth LOS MISMOS. MACDUFF con la cabeza de MACBETH en una lanza.
MACDUFF:
Salve, Malcolm: al cielo soberano
plugo que la cabeza del traidor,
derribada cayese por mi mano:
libres son ya los tiempos y el honor.
Te rodea de Escocia la nobleza;
y en los pechos de todos pienso oír,
el título sagrado que a tu alteza
unánimes quisieran conferir.
En los labios resuene el eco santo
que guarda receloso el corazón:
Perdonad si a vosotros me adelanto.
¡Que viva el rey!
TODOS:
¡Que viva el rey Malcolm!
(Trompetas & clarines).
MALCOLM:
No prodigaré el tiempo, caballeros,
ni al honor olvidando y la virtud,
sus instantes huirán de mí ligeros
sin que los selle dulce gratitud.
Yo os concedo, guerreros denodados,
los títulos de condes y el blasón;
los primeros que Escocia coronados
vio con tan merecida distinción.
