Macbeth
Macbeth EL MISMO. LADY MACBETH.
MACBETH:
Y bien, ¿qué nuevas, esposa?
LADY MACBETH:
Casi concluye la cena.
¿Por qué no vienes?
MACBETH:
¿Acaso nuestro huésped me espera?
LADY MACBETH:
¿Pues no lo sabes?
MACBETH:
Forzoso es que el hecho se suspenda;
que él me colma de favores y aun tengo en las sienes frescas
las guirnaldas que ha cortado mi espada en honrosa guerra.
Auríferas opiniones me ganaron mis proezas
de toda clase de gentes; y tan lozanas y nuevas
no las quiero desechar.
LADY MACBETH:
Y acaso ¿se hallaba ebria
la temeraria esperanza que a concebir te atrevieras?
Ebria se hallaba sin duda: durmió luego, ora despierta;
y con fatiga y espanto las grandes obras contempla
