El último hombre
El último hombre En otro tiempo el hombre fue el favorito del Creador, como cantó el salmista real: «Lo has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies».70 En otro tiempo fue así. ¿Ahora es el hombre el señor de la creación? Miradlo. ¡Ja! ¡Yo en su lugar veo a la peste! Ella ha adoptado su forma, se ha encarnado en él, se ha fundido con su ser y ciega sus ojos, que se alzan hacia el cielo. Tiéndete, ¡oh, hombre!, en la tierra cuajada de flores. Renuncia a reclamar tu herencia, pues todo lo que poseerás de ella será la diminuta celda que los muertos precisan.