El último hombre
El último hombre Detente un poco. ¿Me encuentro ya tan cerca del final? ¡Sí! Ya todo ha terminado, un paso o dos sobre esas tumbas recientes y el fatigoso camino habrá concluido. ¿Podré culminar mi misión? ¿Podré llenar el papel con palabras dignas de la gran conclusión? ¡Levántate, Negra Melancolía! ¡Abandona tu soledad cimeria!96 Trae contigo las oscuras nieblas del infierno para que oscurezcan los días; trae contigo tierras marchitas y exhalaciones pestilentes que al penetrar en cavernas huecas y conductos subterráneos llenen sus venas pétreas de corrupción, para que no sólo dejen de florecer las plantas, se pudran los árboles y los ríos bajen llenos de hiel, sino también para que las montañas eternas se descompongan y la putrefacción alcance al poderoso océano; para que la atmósfera benigna que rodea el planeta pierda toda su capacidad de generar vida y sustento. Hazlo así, poder de semblante triste, mientras yo escribo, mientras unos ojos leen estas páginas.
