Frankenstein
Frankenstein No dejes que esta carta te preocupe; no contestes ni mañana ni pasado, ni siquiera antes de tu vuelta si ello te va a resultar doloroso. Mi tío me informará de tu salud; y si al encontrarnos veo en tus labios una sonrisa, que se deba a mi actual esfuerzo, no pediré mayor recompensa.
ELIZABETH LAVENZA
Ginebra, 18 de marzo de 17…